El uso abusivo de las tecnologías en la sociedad actual

La tecnología satisface nuestra necesidad de estimulación. Cuando experimentamos sentimientos negativos tales como ansiedad, estrés o tristeza, la tecnología puede convertirse en una forma rápida y fácil de escapar de la realidad para alejarnos de nuestros problemas. Pero no podemos olvidar que es un negocio programado para que la sociedad lo consuma  y, por lo tanto, corremos el riesgo de tener una adicción.

Aunque Internet sea una herramienta con numerosos beneficios, estamos cayendo cada vez más en un uso abusivo que a largo plazo puede ser perjudicial. La sociedad está creando una dependencia a estos dispositivos, ya sea en el ámbito escolar, social o recreativo, dejando incomunicados a aquellos que se niegan a utilizarla o que no se lo pueden permitir.

Ventajas y riesgos del uso de las nuevas tecnologías

Mientras que es cierto que la población de tercera edad está alejada de este peligro, el 90% de jóvenes tiene acceso a Internet y videojuegos, y más del 50% de ellos admiten su adicción por usar el teléfono móvil. Esta, además de tener efectos en el bienestar físico y psicológico, puede afectar las habilidades sociales de esta generación. Los conocidos como “nativos tecnológicos” suelen expresar dificultades para aprender, así como problemas para comunicarse.

Por otro lado, estar atado a la tecnología expone a los adolescentes a todo tipo de información que no siempre va a ser positiva. Es un hecho que a día de hoy tienen acceso a contenido pornográfico totalmente inadecuado para su edad que puede crear una idea falsa de las relaciones sexuales y aumentar las tasas de maltrato y violaciones entre los jóvenes. Esto mismo ocurre en otros temas tabúes como la religión, el aborto…

Internet ha abierto las puertas a una gran cantidad de información que puede no ser verídica. Por lo tanto, es necesario poner unos límites para no caer en un mal uso de la tecnología. Puede empezar desde reducir el tiempo que la utilizamos o imponer mayor control en las páginas web o por parte de los padres, pero lo más importante es conocer los peligros y ser responsable con cómo decidimos utilizarla.

Autora Sara Torres, 4º ESO-F

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