DÍA INTERNACIONAL CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO.


Un golpe seco, cristales rotos, fuertes pasos, 

un quejido casi imperceptible… silencio. 
¡Te lo juro, mi amor, ya no lo volveré a hacer! 
Pero es que te quiero tanto… 
Sin mí no eres nada… ¿es que no lo ves? 
Tú tienes la culpa… 
Podría seguir escribiendo hasta cansarme situaciones en las que la crueldad, el machismo, el egoísmo, la posesión… en definitiva, el maltrato está presente en la vida cotidiana de la mujer, así como la indiferencia del mundo que la rodea. Y es esta indiferencia la que la hace vulnerable, y no el hecho de ser mujer.
Constantemente estamos escuchando y viendo en televisión, periódicos… mensajes en contra del maltrato hacia las mujeres e instándolas, a la misma vez, a que no lo silencien. Pero me pregunto, de qué sirve denunciar, para qué sirven las órdenes de alejamiento cuando se sabe que cada año mueren más mujeres que el anterior. ¿No sería mejor reeducar a aquellos y aquellas que imparten leyes y darles un curso muy acelerado de lo que supone estar permanentemente amenazado, aterrorizado, violado… para que reaccionen de una vez e impartan justicia?. Mientras que estos profesionales no se pongan, como vulgarmente se dice, “las pilas”, esta triste realidad no va a acabar nunca. Las penas se tienen que endurecer más y los autores tienen que cumplirlas íntegramente.
Las mujeres deben sentirse protegidas desde el primer grito, desde la primera bofetada. Es totalmente injusto que sean ellas las que tengan que huir, cuando la justicia, por derecho, las ampara.
“El presunto homicida, el presunto maltratador… “. Basta ya de presunciones cuando aparecen con las manos llenas de sangre, con el cuchillo o con la pistola en las manos. Se protege la privacidad del asesino, y sin embargo, sale a la luz pública todo lo relacionado con su víctima.
Es el hombre el que tiene que cambiar y abanderar ese cambio, y no la mujer, porque la mujer es la que sufre y el hombre es el que tiene que aprender a no hacerla sufrir, a quererla y a respetarla. Mientras que esto no ocurra, por mucho que la mujer denuncie, no servirá de nada. Mientras lo masculino prevalezca sobre el ámbito femenino las muertes continuarán. El hombre tiene que interiorizar y asumir que ambos sexos tienen los mismos derechos; y trabajar para conseguirlos.
En lo que va de año han muerto alrededor de cincuenta mujeres por violencia de género, por una violencia injustificada, causadas por aquellos a los que amaron. Pienso que esto puede cambiar; y para lograrlo, el gobierno, las distintas administraciones… deben abanderar la solución a este problema; que no es de una parte de la sociedad, sino de todos. Ha llegado el momento de no mirar a otro lado y de ponerle freno a esta violencia gratuita que destroza la vida a tantas personas y pone fin a otras. Soy optimista, y creo que en un futuro próximo la violencia de género será historia.

MARTA JIMÉNEZ CÁMARA 2ºBACHILLER A

Las siguientes imágenes pueden herir la sensibilidad del espectador.

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