“Breakthrough Starshot”.

El anuncio, realizado este martes en Nueva York y que cuenta con el respaldo del cosmólogo Stephen Hawking junto con Mark Zuckerberg, se produce menos de un año después del anuncio de Breaktrough Listen, también respaldado por Yuri Milner y su plataforma Breaktrough Iniatives, que cuenta con 100 millones en diez años para supervisar señales de radio en busca de signos de vida inteligente en todo el universo. Todo esto se da en el marco de 55 aniversario de que Yuri Gagarin se convirtió en el primer hombre en viajar al espacio.


El famoso astrofísico Stephen Hawking junto con el billonario ruso Yuri Milner tienen un muy ambicioso plan para poder alcanzar a la segunda estrella más cercana a la Tierra: Alpha Centauri. Milner mencionó frente a una multitud en el One World Trade Center en Nueva York: Por primera vez en la historia humana podemos hacer más que observar a las estrellas, de hecho podemos alcanzarlas.

El proyecto Breakthrough Starshot fue anunciado por Hawking y Milner al lado de gente como el físico Freeman Dyson, la productora Ann Druyan (quién co-escribió, junto con Carl Sagan, la serie ‘Cosmos’), la astronauta Mae Jemison, el físico Avi Loeb y Pete Worden.
Milner añadió: “La vida en el universo no solo se refiere a vida extraterrestre, también se refiere a nosotros. ¿Alcanzaremos las estrellas?, ¿podremos lograrlo en nuestras vidas?”
Para este plan se necesita, obviamente, una nave. Sin embargo, la nave en cuestión no sería un super crucero espacial al estilo del USS Enterprise u otras naves de la ciencia ficción. De hecho, la nave sería algo más parecido a un barco de vela y que no pesaría mucho más de unos cuantos gramos.
Stephen Hawking dijo “Si queremos sobrevivir como especie, nosotros debemos también extendernos hacia las estrellas”.
Alpha Centauri se encuentra a 4.37 años luz de distancia de nosotros. Si la NASA enviara una sonda normal hacia allá, tardaría aproximadamente 70 mil años llegar hasta la estrella. Sin embargo, la nave propuesta por Starshot podría llegar a Alpha Centauri en 20 años moviéndose a 20% de la velocidad de la luz.
La nave de Starshot no es para nada convencional, de hecho, es tan pequeña como un iPhone y sería propulsada por unas ‘velas’ de solo unos metros de diámetro y con solo algunos gramos de peso. La pequeñísima nave podría contener cámaras, propulsores de fotones, reservas de energía e instrumentos para navegación necesarios para su aventura hacia el cosmos.

¿Y qué es eso de propulsión a base de velas láser? Recapitulemos un poco. Hasta los años 60, para ser exactos, (porque las velas láser son tan antiguas como los propios láseres), poco después de que se inventase un dispositivo capaz de emitir luz coherente allá por 1960, el físico y escritor de ciencia ficción Robert L. Forward propuso usarlo para propulsar una vela solar. El concepto era simple. La presión de radiación de la luz procedente del Sol ejerce un pequeño pero continuo empuje que puede ser usado para mover una vela solar (como la japonesa Ikaros). Esto está bien para viajar por el sistema solar interior, pero el problema de las velas solares de cara al viaje interestelar es, obviamente, que la intensidad de la luz decrece con el cuadrado de la distancia. A pesar de todo, las velas solares son uno de los métodos más prometedores para llevar a cabo un viaje interestelar no tripulado con la tecnología actual. 
Una sonda que realice una maniobra de asistencia gravitatoria con el Sol puede usar una vela solar durante su paso por el perihelio para acelerar drásticamente aprovechando el efecto Oberth. Por eso no es de extrañar que la NASA o la ESA hayan estudiado conceptos de sondas interestelares que usan velas solares capaces de alcanzar velocidades de 20 UA/año (30 000 millones de kilómetros al año).

Pero, ¿cómo de realista es esta iniciativa? Como vemos, poco se ha avanzado desde que Dyson y Forward propusieron el concepto de Starwisp en los años 70. A día de hoy un viaje interestelar de este tipo es inviable sin una inversión astronómica. Dejando la tecnología láser a un lado, nada garantiza que seamos capaces de crear sondas nanotecnológicas que puedan funcionar durante treinta años o más. En definitiva, siguen existiendo muchas incógnitas, pero esperemos que por lo menos Breakthrough Starshot sea capaz de identificar hasta qué punto este proyecto está a nuestro alcance. Lo único que lamento es que Forward ya no esté entre nosotros. Le habría encantado ver a todo el mundo hablando de velas láser.
Para impulsar a la nave, se utilizaría un grupo de láseres lanzados desde la Tierra que formarían un solo rayo de luz concentrada hacia el espacio, impulsando así a las velas y lanzando la nave a una increíble velocidad de 100 millones de millas por hora.
Por supuesto, vienen muchos retos para los involucrados en este proyecto, especialmente en cuanto a costo. Yuri Milner está invirtiendo $100 millones de dólares para la investigación inicial y el desarrollo pero estiman que el proyecto completo podría costar más de $10 mil millones. A pesar de esto, Hawking se mostró optimista, mencionando que “Con rayos de luz, velas de luz y la nave más ligera jamás construida, podemos lanzar una misión a Alpha Centauri dentro de una generación”.
Hawking y Milner ya han trabajado antes en otros ambiciosos proyectos de exploración espacial como la campaña Breatkthrough Listen lanzada el año pasado en la búsqueda de vida inteligente más allá de nuestro planeta. Starshot, sin embargo, lanzaría tecnología humana más lejos hacia las profundidades del espacio que nunca. La lista de retos está enumerada en el siguiente enlace.
Los retos están relacionados acerca de los sensores, del peso de la nave, de la resistencia térmica, de los posibles golpes (tanto de asteroides como del polvo interestelar).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *